«No digamos que hoy es más difícil;
es diferente. Más bien aprendamos
por los santos que nos han precedido
y se enfrentaron a las dificultades
característica de su época".
«"Hice mi ofrenda, como víctima de un holocausto, al amor misericordioso de Dios, a imitación, en cuanto puedo con la gracia divina, de Santa Teresa del Niño Jesús". En consecuencia: Propósito de amar a Dios en grado sumo. Propósito de realizar todas las acciones en unión con Jesús y por amor a él. Propósito de practicar la infancia espiritual, especialmente con el completo abandono en el Señor. Resuelvo sufrir con alegría cuando el Señor me envía a sufrir. Resolución de no tener mi voluntad, sino sólo la de Jesús».
«No digamos que hoy es más difícil;
es diferente. Más bien aprendamos
por los santos que nos han precedido
y se enfrentaron a las dificultades
característica de su época".