“El mejor regalo que puedes dar
a la Iglesia y al mundo es la santidad".
Señor, Dios nuestro, que, por medio de la Santísima Virgen María, concediste a tu siervo Ismael de Tomelloso la gracia de servir a la Iglesia, entre jóvenes y ancianos abandonados, con alegría y entrega. Dígnate glorificar a tu siervo Ismael y concédeme por su intercesión, el favor que te pido... (pedir). Que así sea. Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
“El mejor regalo que puedes dar
a la Iglesia y al mundo es la santidad".