“El mejor regalo que puedes dar
a la Iglesia y al mundo es la santidad".
“Es nuestro deber preservar en su plena vigencia y plena eficacia esta forma insuperable de formación cristiana, este instrumento tan poderoso de renacimiento espiritual. Otras manifestaciones externas de la vida cristiana pueden engañar y decepcionar, pero ésta no. Aquí nos centramos directamente en cuáles son las fuentes de la vida cristiana: la Confesión y la Comunión."
“El mejor regalo que puedes dar
a la Iglesia y al mundo es la santidad".