“El mejor regalo que puedes dar
a la Iglesia y al mundo es la santidad".
“… Pero si busco las razones del amor, las justas para vivir y morir, el amor verdadero, no 'mis prisiones', el amor que ama, que te hace florecer, entonces encuentro a Jesús de Nazaret, que allí fue crucificado sobre espinas, un espíritu que quema madera verde y heno y hace desear el mismo fin. Y estoy listo por una razón para ofrecer este yesquero brillante que tengo aquí frente a mí, a mi disposición. Pero a veces, en silencio y sin apenas aliento, tiemblo por esta extraña vocación de ser sólo un mechero. O más simplemente una mecha. Y tal vez, como hermano, ni siquiera eso"
“El mejor regalo que puedes dar
a la Iglesia y al mundo es la santidad".