«No digamos que hoy es más difícil;
es diferente. Más bien aprendamos
por los santos que nos han precedido
y se enfrentaron a las dificultades
característica de su época".
Cuánto debió sufrir el Señor, qué bueno era: quiso morir primero. Ámense, sean generosos, perdonen... Para un cristiano que ha cumplido con su deber, morir no es triste. ¡Tranquilos, me despido, pero os espero en el Cielo! ¡Vayan, el Señor me espera, soy feliz!
«No digamos que hoy es más difícil;
es diferente. Más bien aprendamos
por los santos que nos han precedido
y se enfrentaron a las dificultades
característica de su época".