“El mejor regalo que puedes dar
a la Iglesia y al mundo es la santidad".
Santísima Trinidad, modelo de relaciones familiares, que guiaste a Margarita, en su tierna edad, a contemplar la pasión de tu Hijo que "murió y resucitó por nosotros", revelándole la sabiduría de la cruz, concede a las familias la gracia de concebir su vínculo como vocación a imitación de la Sagrada Familia de Nazaret. Ayuda a los jóvenes a responder a la llamada de la fe, que los dispone a hacer de su vida un don generoso al servicio de los hermanos y hermanas más frágiles, pobres, heridos por la vida, al cuidado de la casa común que anhela la Paz. . Crecen sin ningún tipo de posesividad, manipulación y seducción; que sean ellos mismos en el corazón del otro, en el don cotidiano de sí. Imitando el ejemplo de la joven Margherita Candia, que ofreció su vida por el fin de todo conflicto, ayúdanos a volver la mirada y el corazón hacia lo que es Amor, Paz, Belleza, Verdad, Misericordia y Justicia. Tres Glorias al Padre…
“El mejor regalo que puedes dar
a la Iglesia y al mundo es la santidad".