La historia de su Asociación
se compone de muchos “santos de al lado” – ¡muchos! –,
y es una historia que debe continuar:
la santidad es un patrimonio que hay que custodiar y una vocación que hay que acoger.
«Con absoluta humildad Concetta Lombardo viene a recordarnos que no se puede construir la historia si no se tienen certezas. Necesitamos puntos de referencia claros, logrados, por supuesto, en completa libertad, pero absolutamente necesarios. Son los valores que dan sentido a la vida y por los que hay que estar dispuesto a darlo todo».
La historia de su Asociación
se compone de muchos “santos de al lado” – ¡muchos! –,
y es una historia que debe continuar:
la santidad es un patrimonio que hay que custodiar y una vocación que hay que acoger.