La historia de su Asociación
se compone de muchos “santos de al lado” – ¡muchos! –,
y es una historia que debe continuar:
la santidad es un patrimonio que hay que custodiar y una vocación que hay que acoger.
SS. Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, fuente inagotable de santidad, te damos gracias por los grandes dones que concediste a tu fiel sierva Giuseppina Berettoni. Te damos gracias porque también a ella le has concedido por los méritos de la Santísima Virgen hacer fructificar estos dones, tanto en la oración ardiente como en la incesante actividad apostólica, para tu gloria y para la salvación de las almas. Si agrada a Vuestra Majestad infinita y redunda en bien de todos nosotros, Te pedimos que la glorifiques, ya en esta tierra, concediéndonos por su intercesión, la gracia que seguimos implorando con mucha confianza... Tres Pater, Salve , gloria
La historia de su Asociación
se compone de muchos “santos de al lado” – ¡muchos! –,
y es una historia que debe continuar:
la santidad es un patrimonio que hay que custodiar y una vocación que hay que acoger.