«No digamos que hoy es más difícil;
es diferente. Más bien aprendamos
por los santos que nos han precedido
y se enfrentaron a las dificultades
característica de su época".
¿Es posible buscar a Dios y no encontrarlo? ¿Puede el Absoluto esconderse de quienes lo invocan con pasión? Carlo Carretto responde a este desafío con la fuerza de una vida dedicada a la búsqueda de lo Invisible. Desde las concurridas plazas del compromiso eclesial hasta el deslumbrante silencio del Sáhara, pasando por la paz de Spello, el Hermano Carlo recorre su camino «encarnado» hacia el Padre. En estas vibrantes páginas, desvela las luchas del hombre moderno. Para Carretto, Dios no es un concepto que se deba comprender, sino una Persona a la que amar; es el Agua y el Aire en los que estamos inmersos, una presencia real que se revela precisamente cuando todo está en silencio. «Cansado de razonar, intenté amar»: una invitación a hacerse pequeño y a abandonar la resistencia de la razón para redescubrir, en el aliento de la contemplación, la alegría de finalmente dejarse encontrar. «No intento comprender, intento creer. No llegué a Dios por la comprensión, lo llegué por la fe».
«No digamos que hoy es más difícil;
es diferente. Más bien aprendamos
por los santos que nos han precedido
y se enfrentaron a las dificultades
característica de su época".