La historia de su Asociación
se compone de muchos “santos de al lado” – ¡muchos! –,
y es una historia que debe continuar:
la santidad es un patrimonio que hay que custodiar y una vocación que hay que acoger.
Sara tiene 7 años y llega por primera vez a Roma, pero no tiene a nadie, al menos hasta que conoce a su pequeña vecina, Nennolina, una niña enferma de la que rápidamente se hace amiga debido a su extraordinaria vivacidad y su contagiosa sonrisa.
Sara pronto descubrirá que su amiga tiene un secreto: otra amiga, a la que Sara no conoce y cuyo nombre le recuerda a alguien de quien siempre ha oído hablar a su abuela.
Flores de cerezo Es la historia de Nennolina, una niña romana que vivió a principios de los años XNUMX, cuya experiencia de enfermedad y su profunda confianza en su amigo Jesús marcaron la historia de la fe de los niños.
El libro, escrito en un lenguaje sencillo y contado con delicadas ilustraciones, acepta el desafío de presentar esta luminosa historia de amor a los niños de hoy.
La historia de su Asociación
se compone de muchos “santos de al lado” – ¡muchos! –,
y es una historia que debe continuar:
la santidad es un patrimonio que hay que custodiar y una vocación que hay que acoger.