“El mejor regalo que puedes dar
a la Iglesia y al mundo es la santidad".
El juez Rosario Livatino fue asesinado por la mafia el 21 de septiembre de 1990, en la SS 640, cuando se dirigía a Agrigento para cumplir con su delicada tarea como juez los evaluadores dentro de la Corte de la capital de Agrigento. Una historia dramática y conmovedora, narrada con dignidad y gracia por quienes conocieron al "pequeño juez": su profesor de literatura del instituto.
“El mejor regalo que puedes dar
a la Iglesia y al mundo es la santidad".