Hoy se cumplen 60 años del ascenso al cielo de la querida Bertilla Antoniazzi, apasionada miembro de AC, originaria de S. Pietro Mussolino.
Nacida en 1944, Bertilla creció rodeada del cariño de su familia, pero marcada por el sufrimiento que le provocaba una endocarditis reumática que la obligó a permanecer hospitalizada continuamente hasta su muerte en 1964.
A pesar del mal y el sufrimiento que sufrió, Bertilla fue una luz para todas las personas que la conocieron: médicos, enfermeras, pacientes.
Su fe y su sincera devoción la convirtieron en un punto de referencia, y hoy nuestra Iglesia diocesana ha iniciado la causa de beatificación.
La recordamos ante el Señor para que también salvaguarde la Acción Católica, que ella tanto recomendaba y amaba.