Ingresó al Seminario de Bolonia en 1934, asistió por poco tiempo, pero se dio cuenta de que no estaba llamado al sacerdocio. Se graduó en 1943 en el Instituto Técnico Agrícola de Imola, se matriculó en la Facultad de Agricultura y se graduó en febrero de 1948. Educado en una familia profundamente católica, participa en la vida de la ACLI y del sindicato pero, en particular, vive con intensidad su experiencia en la FUCI. De su origen campesino, capta la importancia de ser competente en la agricultura, quiere hacer una síntesis entre la teoría y la práctica, difícil para quien estudia los problemas de la tierra.
Asiste a la universidad con gran compromiso y diligencia. Los horarios de los trenes y de las clases le imponen el peso de tener que estar 'fuera de casa', ante las necesidades de estudio y alimentación. Pero Fanin, precisamente de las dificultades e inconvenientes, saca fuerzas para comprometerse de lleno. A los 24 años, a pesar de las vicisitudes de la guerra, ya es egresado: el primer egresado de la FUCI de Persiceto, que él quiso y fundó. Pippo se enorgullece de su FUCI Provincial «tan diferente y más bonita que las de la ciudad», como repite.
A mediados de julio de 1948, inició su labor como secretario provincial de Acli Terra en Bolonia y como miembro de la Junta de Técnicos Agrícolas, en los Sindicatos Libres. En septiembre, inicia negociaciones con la Asociación de Agricultores. El trabajador agrícola con la aplicación de su pacto, está condicionado por el resultado de la producción, pues la remuneración ya no consistiría en un salario fijo, sino en productos proporcionales a los ingresos de la finca. Ahora todo está listo y su pacto debe ser probado.
Prepara la presentación para el Congreso de Molinella, el 7 de noviembre… Probablemente, precisamente por estas actividades suyas, el 4 de noviembre, tras visitar a su prometida Lidia Risi, es agredido por tres comunistas que lo matan a golpes.
Murió a la edad de 24 años, mártir de la justicia y de la fe. Dado el clima de violencia que se vive en Emilia, se le había aconsejado llevar un arma para su defensa personal; pero solía presumir su rosario: esa era su “arma”.