Riccardo nació en Mango d'Alba el 8 de marzo de 1916, su padre labrador y sacristán partió hacia el frente del que nunca volvió. La madre se vuelve a casar. A la edad de nueve años trabajaba en el campo, participando activamente en la vida parroquial. Cuando la Acción Católica llega oficialmente, se adhiere y adopta con entusiasmo el triple lema de la asociación: «Oración, acción y sacrificio». Reza, es fiel a las funciones religiosas de la fiesta, va a visitar a los enfermos.
1933, "Año santo de la redención", se abre muy dolorosamente para Riccardo. En una semana pierde a su padre adoptivo y también a su madre, Margherita.
Hacia fines de 1933, leyó la vida de Maggiorino Vigolungo, encaminado hacia la consagración en la Pía Sociedad de San Pablo, fundada por el Beato Giacomo Alberione, para dedicarse a la evangelización a través de la prensa y los medios modernos.
A los veinte años, el 8 de julio de 1933, ingresó en la comunidad paulina de Alba, y el 7 de abril de 1938, en la Sociedad de San Pablo, hizo su profesión religiosa.
Acostumbrado al trabajo, al dolor y movido por una fe viva, Riccardo, ahora Andrea Maria, se mueve con alegría y generosidad en todos los ámbitos de la vida comunitaria.
Murió en Sanfré el 4 de septiembre de 1948. El cuerpo fue trasladado al templo de San Paolo Apostolo, en Alba.
Fue declarado venerable el 3 de marzo de 1990.