“El mejor regalo que puedes dar
a la Iglesia y al mundo es la santidad".
Inició su ministerio sacerdotal en 1926 como director espiritual del seminario. En 1928 fue Doctor en Derecho Canónico, luego maestro para trabajar por la educación cristiana de la infancia. Durante la persecución religiosa siempre confesó su condición de sacerdote.
Trabaja intensamente formando grupos de jóvenes y mujeres de Acción Católica que atienden a las personas en el frente, en prisión, en dificultad así como con la distribución de la Eucaristía.
Funda el Instituto Religioso de los Oblatos de Cristo Sacerdote, aprobado en 1950.
Consagrado obispo el 29 de octubre de 1950, como auxiliar de Madrid, intensificó su compromiso con los jóvenes de ACI. En 1964 fue obispo de Huelva y en 1969 se convirtió en arzobispo de Valencia. Participa en el Concilio Ecuménico Vaticano II y en la renovación pastoral de la vida diocesana. Murió el 14 de julio de 1989.
“El mejor regalo que puedes dar
a la Iglesia y al mundo es la santidad".