La historia de su Asociación
se compone de muchos “santos de al lado” – ¡muchos! –,
y es una historia que debe continuar:
la santidad es un patrimonio que hay que custodiar y una vocación que hay que acoger.
El obispo Bartoletti nació en San Donato di Cadenzano (Florencia). En 1927 ingresó en el Seminario florentino de Cestello y, en 1934, fue enviado a Roma. Primero obtuvo una licenciatura en teología en la Universidad Gregoriana y una en Sagrada Escritura en el Pontificio Instituto Bíblico. El 23 de julio de 1939 fue ordenado sacerdote. Debido a su abierto apoyo a los judíos perseguidos, fue arrestado el 8 de diciembre de 1943 y luego liberado con fuertes advertencias y amenazas.
El 29 de junio de 1958, Pío XII nombró a Bartoletti obispo titular de Mindo y auxiliar del arzobispo de Lucca. Su episcopado se caracteriza sobre todo por la promoción de los estudios bíblicos y de la Acción Católica. Durante los trabajos del Concilio Vaticano II fue notable su contribución a nivel de reforma litúrgica y catequética.
El 2 de enero de 1971 Mons. Bartoletti fue nombrado arzobispo coadjutor de Lucca y, el 4 de septiembre de 1972, secretario general de la Conferencia Episcopal Italiana. En la estela de lo establecido por el Concilio Vaticano II, alentó especialmente a la Iglesia italiana en la transición "de una Iglesia de practicantes a una Iglesia de creyentes, de un cristianismo de tradición (...) a un cristianismo de convicción y testimonio".
La fase diocesana de la causa de canonización concluyó en la archidiócesis de Lucca el 9 de octubre de 2016 y la fase romana ya está abierta.
La historia de su Asociación
se compone de muchos “santos de al lado” – ¡muchos! –,
y es una historia que debe continuar:
la santidad es un patrimonio que hay que custodiar y una vocación que hay que acoger.