“El mejor regalo que puedes dar
a la Iglesia y al mundo es la santidad".
Después de haber vivido la experiencia de emigrante en Argentina siendo niño, regresó a España y fue ordenado sacerdote el 25 de julio de 1926. Fue nombrado Coadjutor en la parroquia de San Salvador de La Bañeza, donde fundó la asociación de jóvenes de Acción Católica. .
Nombrado Vicario General de la diócesis de Astorga, se dedicó con gran entusiasmo a las misiones ya la Acción Católica. En 1957 fundó el Instituto secular de las Misioneras Apostólicas de la Caridad.
Consagrado obispo el 11 de mayo de 1958, tuvo como destino Oviedo, donde impulsó la AC diocesana. Posteriormente, fue trasladado a Tudela de Navarra (Pamplona), donde permaneció diez años.
Por problemas de salud renunció y se retiró a La Bañeza, donde falleció.
“El mejor regalo que puedes dar
a la Iglesia y al mundo es la santidad".