La historia de su Asociación
se compone de muchos “santos de al lado” – ¡muchos! –,
y es una historia que debe continuar:
la santidad es un patrimonio que hay que custodiar y una vocación que hay que acoger.
“Los testimonios que nos han llegado hablan de personas honestas y ejemplares, cuyo martirio selló vidas entrelazadas con el trabajo, la oración y el compromiso religioso en sus familias, parroquias y congregaciones religiosas. Muchos de ellos gozaron ya en vida de fama de santidad entre sus conciudadanos. Puede decirse que su conducta ejemplar fue una preparación para esa suprema profesión de fe que es el martirio. [...] La lista de los que hoy son elevados a los honores de los altares por haber profesado su fe y el haber dado la vida por ella es numeroso.Son treinta y ocho sacerdotes de la Archidiócesis de Valencia, junto con un grupo conspicuo de hombres y mujeres de Acción Católica también de Valencia […]”.
La historia de su Asociación
se compone de muchos “santos de al lado” – ¡muchos! –,
y es una historia que debe continuar:
la santidad es un patrimonio que hay que custodiar y una vocación que hay que acoger.