“El mejor regalo que puedes dar
a la Iglesia y al mundo es la santidad".
“En los procesos de beatificación y canonización se toman en consideración los signos de heroísmo en el ejercicio de las virtudes, el sacrificio de la vida en el martirio y también los casos en que se ofrece la vida por los demás, mantenida hasta la muerte. Esta donación expresa una imitación ejemplar de Cristo, y es digna de la admiración de los fieles. Recordemos, por ejemplo, a la beata María Gabriela Sagheddu, que ofreció su vida por la unidad de los cristianos".
“El mejor regalo que puedes dar
a la Iglesia y al mundo es la santidad".