«No digamos que hoy es más difícil;
es diferente. Más bien aprendamos
por los santos que nos han precedido
y se enfrentaron a las dificultades
característica de su época".
Padre, que has plasmado en Armida -con el corazón de tu Hijo- un alma capaz de guiar a los jóvenes de todos los tiempos hacia la plena experiencia de Cristo y de la Iglesia a través de la "Eucaristía, Apostolado, Heroísmo", concédenos seguir siendo fiel a su mensaje. Alimenta nuestra esperanza para su glorificación eclesial y apóyanos, por su intercesión, en nuestras necesidades. Amén
«No digamos que hoy es más difícil;
es diferente. Más bien aprendamos
por los santos que nos han precedido
y se enfrentaron a las dificultades
característica de su época".