«No digamos que hoy es más difícil;
es diferente. Más bien aprendamos
por los santos que nos han precedido
y se enfrentaron a las dificultades
característica de su época".
Querido Dios Padre Dios! ¡Padre! ¡Padre! ... ¡que hermoso nombre! ... ¡Amado Dios Padre! ... Déjame sanar pronto para que el domingo pueda recibir el sacramento de la confesión. Querido Dios Padre, me gusta mucho este nombre, porque significa padre del mundo entero. Tú que eres el creador... envía el Espíritu Santo sobre todos nosotros. Querido Dios Padre te amo mucho. Querido Dios Padre, bendiga al mundo entero primero a todos mis padres y mi hermana pequeña y luego a todos los demás y envíelos a todos al Cielo excepto a muchas almas para que vengan al Cielo a glorificarte. ¡Amado Dios Padre!... bendice ante todo a la Iglesia y al Clero y luego a toda la sociedad de la Iglesia. Querido Dios Padre, dile a Jesús que estoy muy feliz de recibirlo y espero que Él también lo esté, Querido Dios Padre, muchos saludos y besos de tu hija.
«No digamos que hoy es más difícil;
es diferente. Más bien aprendamos
por los santos que nos han precedido
y se enfrentaron a las dificultades
característica de su época".