La historia de su Asociación
se compone de muchos “santos de al lado” – ¡muchos! –,
y es una historia que debe continuar:
la santidad es un patrimonio que hay que custodiar y una vocación que hay que acoger.
“Esta vida es tan hermosa, entonces ¿por qué entristecernos? Gozándonos, siempre gozándonos, pero en el Señor. Es decir, una alegría que nace de la buena conciencia, del deber siempre cumplido y del amor, de la amistad con el Señor. Estar siempre felices en el Señor: ¡esta es nuestra felicidad!» «Se trata de salvar muchas almas de niños: se trata de orientarlas a lo largo de su vida hacia Nuestro Señor, hacia su Corazón. Se trata de dar a nuestra Italia la juventud del mañana, fuerte y pura, culta y piadosa, se trata de poblar el Cielo de santos».
La historia de su Asociación
se compone de muchos “santos de al lado” – ¡muchos! –,
y es una historia que debe continuar:
la santidad es un patrimonio que hay que custodiar y una vocación que hay que acoger.