La historia de su Asociación
se compone de muchos “santos de al lado” – ¡muchos! –,
y es una historia que debe continuar:
la santidad es un patrimonio que hay que custodiar y una vocación que hay que acoger.
«Una de las primeras cualidades que deben adquirir nuestros pobres es la conciencia de su valor como personas, de su dignidad como ciudadanos, y más aún como hijos de Dios.El Hogar de Cristo, obra de sencilla caridad evangélica, trabaja para crear y fomentar un clima de verdadero amor y respeto, porque los pobres son Cristo"
La historia de su Asociación
se compone de muchos “santos de al lado” – ¡muchos! –,
y es una historia que debe continuar:
la santidad es un patrimonio que hay que custodiar y una vocación que hay que acoger.