«No digamos que hoy es más difícil;
es diferente. Más bien aprendamos
por los santos que nos han precedido
y se enfrentaron a las dificultades
característica de su época".
«Oh Jesús, que por la Eucaristía tienes perenne el Sacrificio que ha redimido al mundo, fielmente te invocamos. En esta hora de crisis de las inteligencias, de los corazones y de las voluntades, venga tu Reino Eucarístico y renueve la tierra con la luz de la verdad, con el amor fraterno, con el triunfo del bien, para nuestra salvación, para la gloria de tu nombre. Que así sea".
«No digamos que hoy es más difícil;
es diferente. Más bien aprendamos
por los santos que nos han precedido
y se enfrentaron a las dificultades
característica de su época".