La historia de su Asociación
se compone de muchos “santos de al lado” – ¡muchos! –,
y es una historia que debe continuar:
la santidad es un patrimonio que hay que custodiar y una vocación que hay que acoger.
Oh Dios, Padre nuestro, te damos gracias por haber dado a la Iglesia el testimonio heroico del Beato Teresio Olivelli, que ha irradiado por doquier la luz de la fe, el entusiasmo de la esperanza y el calor de la caridad. A imitación de Jesús Buen Samaritano, se inclinó sobre los sufrimientos de los más pobres, los más débiles y los más indefensos, ofreciéndose al don supremo de la vida. Te rogamos: déjanos imitar a tu mártir de la fe y apóstol de la misericordia, para que podamos seguir a tu Hijo unigénito construyendo el mundo en la justicia y la paz. Por los méritos e intercesión del Beato Teresio Olivelli, te rogamos nos concedas la gracia que con confianza te pedimos. Asciende a ti, Padre, por Jesús tu hijo y en el poder del Espíritu Santo, alabanza perenne por los siglos de los siglos. Amén.
La historia de su Asociación
se compone de muchos “santos de al lado” – ¡muchos! –,
y es una historia que debe continuar:
la santidad es un patrimonio que hay que custodiar y una vocación que hay que acoger.