La historia de su Asociación
se compone de muchos “santos de al lado” – ¡muchos! –,
y es una historia que debe continuar:
la santidad es un patrimonio que hay que custodiar y una vocación que hay que acoger.
Señor Jesús, te damos gracias por habernos dado a tu Siervo Giuseppe Toniolo, esposo y padre ejemplar, sabio educador de jóvenes desde la cátedra universitaria. Dedicó toda su vida a tu Reino, dando testimonio del Evangelio como fuente de salvación para la cultura y la sociedad. Deja que su ejemplo nos lleve a amarte como él te amó. Que su intercesión nos sostenga y nos ayude en nuestras necesidades. Dad a la Iglesia, a la que tanto amó y sirvió, para poder honrarle junto a vosotros, en vuestros altares, testimonio de santidad laical para gloria de la Santísima Trinidad. Amén
La historia de su Asociación
se compone de muchos “santos de al lado” – ¡muchos! –,
y es una historia que debe continuar:
la santidad es un patrimonio que hay que custodiar y una vocación que hay que acoger.