«No digamos que hoy es más difícil;
es diferente. Más bien aprendamos
por los santos que nos han precedido
y se enfrentaron a las dificultades
característica de su época".
"Ave María, a ti te encomiendo cada pensamiento del camino. Madre, no quiero tantos porqués; me basta estar contigo. Vida, Dulzura, Mi Esperanza, te invoco siempre Virgen María. Madre de los Santos, fecunda de vida, sáname el alma de cada herida. Muéstrame siempre el camino recto, Virgen hermosa y bendita. Repito tu nombre en el camino: a cada paso, Ave María".
«No digamos que hoy es más difícil;
es diferente. Más bien aprendamos
por los santos que nos han precedido
y se enfrentaron a las dificultades
característica de su época".